lunes 18/10/21

Hortaleza tendrá por fin su pirámide

Nacho Cano en plena faena.
Nacho Cano en plena faena.

A veces se hacen chanzas de asuntos serios a los que, el paso de los años y de los siglos, pondrán en su sitio. La pirámide azteca de 30 metros, centímetro arriba o abajo, que Nacho Cano pretende levantar en el distrito de Hortaleza se ahorma sin duda a esta previsión precedida del gratuito y malpensado prejuicio.

Cierto es que en los barrios colindantes no era un clamor social este hito, que, más modestos en sus pretensiones, se conformaban con alguna dotación social o educativa. Se insistía, por ejemplo en la necesidad de una biblioteca, aspiración ya frustrada entre otras cosas por la dificultad que tendría coger de la última estantería una novela de Corín Tellado, por poner un ejemplo. Si se cae desde 30 metros de altura te puede hacer una brecha y dejarte la cabeza como una hucha del Domund.

Cierto es que en los barrios colindantes no era un clamor social este hito, que, más modestos en sus pretensiones, se conformaban con alguna dotación social o educativa. Se insistía, por ejemplo en la necesidad de una biblioteca

Cano, por lo que se ve y escribe, pretende rodear su pirámide no de espirituales espacios a los que es tan dado un alma tan sensible sino de una macroparking para que vayas en coche al teatro que piensa instalar en el interior.

Uno, sin embargo, barrunta que lo de acercar el vehículo a la puerta es por si, en vez de ver la función, quieres llevar en el maletero el neceser y diversas pertenencias para emular a Ramsés y enterrarte sin tener que pagar el seguro de decesos en Santa Lucía.

El caso es que esta explanada del distrito fue ya objeto del deseo de un personaje muy de actualidad como es José Luis Moreno. En esa ocasión, el ventrílocuo, empresario, médico, cantante de ópera, tacaño y chorizo, presunto, que no se me olvide, pretendía, desde su proverbial humildad, erigir el Coliseo de las Tres Culturas.

Se supone que el nombre obedecía a su voluntad de trincar y defraudar por triplicado. El proyecto quedó en nada hasta que Nacho Cano, tan reverencial con Ayuso, se ha venido arriba, unos 30 metros, ya se ha dicho, y viene ahora a paliar ese deficit tan tremendo de un distrito que siempre ha soñado con tener una pirámide de esa magnitud.

Sobre todo los de los pisos de alrededor que, como mucho, tendrán como vista al músico biteclados en la cúspide de su obra adorando al sol. Anda que no se va a revalorizar la zona.

Hortaleza tendrá por fin su pirámide