lunes 18/10/21

¡Bienvenida, Miss Ayuso!

Isabel Díaz Ayuso.
Isabel Díaz Ayuso.

No sé a qué esperan los vecinos de Usera, Carabanchel, Vallecas, Vicálvaro...etc para echarse ya a las calles a la espera de dar la bienvenida a Miss Ayuso por esos grandes planes de inversión que se trae de los EEUU. La Britney Spears del CEU ha triunfado tanto en su gira que hasta le han dejado ponerse a unos kilómetros de la Casa Blanca para que —no la CBS, que sería un medio residual para ella— sino las mismísimas cámaras de Telemadrid se hicieran eco de esa exclusiva mundial para emitirla a través de su No-Do de alta definición.

Solo desde el radical sectarismo o desde la ceguera política se puede negar el éxito de esta carísima excursión que bien le ha merecido la pena, entre otras cosas porque se la pagamos los demás sea el destino niuyor o Gandía. No hay estadista in the world (pongámonos en situación que para algo uno tiene cuarto de hora de inglés de un curso CCC). No hay estadista, decía, capaz de meter la pata y hacer tanto el ridículo con tan poco margen de tiempo. Igual le da que sea Papá Noel que el Papa del Vaticano o hablar de indígenas que de indigentes.

El poco caso que le hicieron fue para decirle que sobre México lo mejor que puede hacer es pedirse un burrito y un tequila siempre, esto último, que no ande cerca el Rasputín pucelano conocido como MAR y tenga luego que conducir

El caso es que su fama crezca de forma exponencial, aunque sea a costa de que The Guardian te ponga a escurrir o convoques una cita con unos congresistas norteamericanos y no vaya ni el bedel a comprobar si hay jarras de agua o a preguntarte quién eres y saber si te has perdido en alguna visita al Capitolio. El poco caso que le hicieron fue para decirle que sobre México lo mejor que puede hacer es pedirse un burrito y un tequila siempre, esto último, que no ande cerca el Rasputín pucelano conocido como MAR y tenga luego que conducir.

El séquito lo componía, mayormente, la cohorte de propagandistas que han pretendido convertir esta performance improcedente y cateta en un acto mediático equiparable a la visita de Marilyn a las tropas durante la guerra de Corea. Con todo, hasta suerte ha tenido la pandilla ayusera de que su partido celebrara de manera simultánea una Convención.

Una vez concluida, acaso el verbo celebrar no sea pertinente. Lo que no se puede negar es que ha competido en buena lid con brío y denuedo por resultar todavía más indignante y ridícula que el viaje de Britney Ayuso que regresa sin tan siquiera haber grabado un single en un karaoke.

¡Bienvenida, Miss Ayuso!